¿A quién se puede llamar en España para pedir ayuda por ludopatía cuando el juego ha dejado de ser un entretenimiento? Hay una respuesta concreta y gratuita: FEJAR, en el 900 200 225, un teléfono anónimo y confidencial que atiende tanto a la persona que juega como a su familia. A partir de ahí hay más vías: asociaciones por provincia, un buscador oficial de instituciones y la sanidad pública, y esta guía las reúne todas, verificadas y con fecha.

¿Necesitas ayuda ahora?

Esto es lo esencial, para no tener que leer el resto del artículo antes de hacer la llamada. FEJAR (Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados) atiende el 900 200 225, un teléfono que su propia web describe como «de ayuda e información totalmente anónimo, gratuito y confidencial». En la web no figura un horario de atención, así que esta guía tampoco lo inventa. Otras vías de contacto son el correo secretaria@fejar.org, un formulario en fejar.org y la sede en Calle Pasteur, 30, bajo, 15008 A Coruña; si la urgencia es médica, el número es el 112.

Puede llamar quien juega o cualquier persona de su entorno que esté preocupada. El paso siguiente, si hace falta, es leer la sección sobre la asociación más cercana o sobre la sanidad pública.

¿Quién atiende el 900 200 225?

Detrás del teléfono no hay una administración pública, sino una federación de asociaciones formadas por personas que ya pasaron por un trastorno por juego, inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones con el número F-1349. Eso cambia lo que puedes esperar de la llamada: no es un trámite ante un organismo, es información y orientación de alguien que conoce el problema desde dentro y que puede indicarte el siguiente paso, ya sea una asociación cercana, un centro sanitario o el registro de autoprohibición.

La propia FEJAR insiste en que la línea es anónima, gratuita y confidencial, algo relevante porque muchas personas retrasan la llamada por miedo a quedar identificadas o a que alguien se entere. Nada de eso ocurre aquí: no hace falta dar tu nombre para pedir información. Qué cambia para ti: puedes llamar antes de tener claro qué quieres hacer, solo para saber qué opciones existen.

¿Qué ofrece FEJAR además del teléfono?

La sección Te ayudamos de fejar.org agrupa varios servicios, y conviene distinguir cuáles son gratuitos y cuáles no, porque ahí suele estar la confusión. La orientación telefónica y la información sobre autoprohibición son gratuitas; la terapia on-line, en cambio, es de pago (la propia página habla de inscripción mediante formulario y de renovar «paquetes» de sesiones, sin publicar una tarifa concreta) y tiene un contacto separado: 656 881 326 y terapiaonline@fejar.org. Está pensada para quien, «por motivos geográficos o personales», no puede acudir a un centro presencial.

Aparte de la terapia, FEJAR ofrece asistencia jurídica, atención a otras adicciones y un programa específico para mujeres, el Área Mujer, dirigido a quienes sienten que no tienen apoyo familiar o social para afrontar el problema; su lema, «No estás sola, no eres la única», resume el enfoque de acompañamiento entre iguales. Sobre la autoprohibición, la federación es clara sobre sus límites: «La autoprohibición por sí sola no soluciona el problema de ludopatía, pero ayuda a las personas que ya están en tratamiento». No sustituye el tratamiento, lo complementa. El paso práctico es sencillo: antes de inscribirte en cualquier servicio de pago, pregunta por teléfono qué necesitas y qué cubre la información gratuita.

¿Dónde está la asociación más cercana?

FEJAR no es una sola sede, sino una federación de asociaciones y federaciones autonómicas repartidas por el país, con presencia en provincias como Burgos, Cáceres, Córdoba, Badajoz, Vigo, Madrid, Sevilla, Valencia o Alicante. El listado completo, con el detalle de cada entidad, está en fejar.org y se filtra por provincia; los teléfonos concretos de cada asociación no aparecen en el listado general y cambian con el tiempo, así que lo más fiable es consultarlos ahí directamente en el momento en que los necesites.

Existe además un segundo camino, de carácter oficial: el buscador de instituciones de la DGOJ, que reúne 191 registros filtrables por comunidad autónoma y por tipo de entidad (asociaciones, organismos, redes, universidades), cada uno con su ciudad, teléfono y web. Es el único listado de ámbito estatal que permite buscar por comunidad autónoma, y complementa al de FEJAR cuando la asociación federada más cercana queda lejos. Paso concreto: entra en cualquiera de los dos buscadores, filtra por tu provincia o comunidad, y anota el contacto antes de necesitarlo.

¿Y la sanidad pública?

La propia DGOJ, en su página sobre comportamientos de riesgo, recomienda que las personas afectadas «acudan a los servicios sanitarios para recibir una evaluación psiquiátrica», y la puerta de entrada habitual es el médico de atención primaria, que deriva a salud mental cuando hace falta. Es una vía distinta de FEJAR: pasa por el sistema público de salud, no por una federación de pacientes, y no exige haber llamado antes a ningún teléfono.

Para orientarse dentro de esa red existe Ayuda cerca de ti, un mapa interactivo del Plan Nacional sobre Drogas y el Ministerio de Sanidad que localiza centros de atención a las adicciones en general, sin un apartado específico para el juego. Conviene decirlo con honestidad: en España no existe un listado único, de ámbito estatal, de centros sanitarios especializados solo en ludopatía; lo que hay son estos dos recursos (DGOJ y sanidad) y la obligación legal, recogida en el Real Decreto 176/2023, de que los operadores de juego en línea informen de las estructuras del Sistema Nacional de Salud dedicadas a la prevención y atención de los trastornos asociados al juego. Si tu punto de partida es la sanidad, el primer paso es pedir cita con tu médico de cabecera y contarle lo que ocurre.

¿Cómo sé que necesito pedir ayuda por ludopatía?

La DGOJ recoge en la misma página diez criterios, procedentes de la Asociación Americana de Psiquiatría (1995), que orientan sobre cuándo el juego se ha convertido en un problema: preocupación constante por el juego, necesidad de apostar cantidades cada vez mayores, intentos fallidos de controlarlo o dejarlo, jugar para escapar de problemas o del malestar, perseguir las pérdidas apostando más, mentir a la familia sobre el alcance del juego, cometer actos ilegales para financiarlo, poner en riesgo relaciones o el trabajo por su causa, y depender de que otros paguen las deudas generadas. En la misma página hay dos cuestionarios de autoevaluación descargables, el SOGS y el NODS, que ayudan a poner esto en cifras.

Ninguno de los dos sustituye un diagnóstico profesional; son un punto de partida para decidir si merece la pena hacer la llamada, no una conclusión cerrada. El dato de contexto es este: según el último estudio de prevalencia de la DGOJ (2022-2023, con 18 711 personas mayores de 15 años), un 2,01 % de la población jugadora presenta algún síntoma de juego problemático, un porcentaje que sube al 11,57 % entre quienes juegan en línea. Si al leer los diez criterios te reconoces en varios, el paso siguiente es llamar al 900 200 225 o pedir cita con tu médico, no esperar a estar seguro del todo.

Hacer una pausa mientras pides ayuda

Mientras decides qué hacer, existe una herramienta legal para dejar de tener acceso al juego en línea autorizado: la autoprohibición, la inscripción en el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego (RGIAJ); puedes ver cómo inscribirte en el RGIAJ paso a paso en un artículo aparte. Se puede tramitar por tres vías: la sede electrónica de la DGOJ, con certificado digital, DNIe o Cl@ve, con efectos inmediatos; de forma presencial, en registros de administraciones públicas, oficinas de Correos, salas de juego o comisarías de la Policía Nacional, con inscripción por la DGOJ en un máximo de tres días; o mediante la app DNIe autoprohibidos, disponible en Android. La duración es indefinida y solo se puede pedir la cancelación pasados seis meses, siempre ante la DGOJ, según el Real Decreto 1614/2011.

Qué cambia para ti: desde el momento de la inscripción, ningún operador con licencia en España puede dejarte jugar, y si ya tienes una cuenta, el operador debe suspenderla; el dinero disponible y las ganancias de apuestas anteriores se pueden recuperar sin coste, según el artículo 31 del Real Decreto 176/2023, así que el dinero no se queda bloqueado.

Autoprohibición y autoexclusión: dos cosas que se confunden

Son parecidas y se citan a menudo como si fueran lo mismo, y no lo son. La autoprohibición es el registro estatal descrito arriba: afecta a todos los operadores autorizados a la vez. La autoexclusión, en cambio, es una función que cada operador pone a disposición dentro de su propia plataforma: accesible desde la página de inicio, sin necesidad de justificar el motivo, con efecto en un máximo de 48 horas y sin poder revocarse antes de que acabe el periodo elegido. Solo afecta a esa cuenta, no a las demás; el artículo sobre en qué se diferencian la autoprohibición y la autoexclusión entra en el detalle de cada vía.

CaracterísticaAutoprohibición (RGIAJ)Autoexclusión (operador)
Dónde se solicitaSede electrónica de la DGOJ, registros públicos o appDirectamente en la web del operador
A cuántos operadores afectaA todos los operadores con licencia en EspañaSolo a ese operador concreto
Cuándo empieza a aplicarseInmediata por sede electrónica; hasta 3 días si es presencialMáximo 48 horas

Quien confunde las dos cree estar protegido en todos los operadores cuando en realidad solo lo está en uno. Si la idea es cortar el acceso a todo el juego en línea legal, el paso es el RGIAJ; si es apartarte de un operador concreto mientras decides algo más amplio, la autoexclusión de esa cuenta es más rápida.

Si quien juega es otra persona

La línea de FEJAR se describe como de ayuda e información, y eso incluye a quien llama por otra persona, no solo por sí mismo: puede contactar un padre, una pareja o cualquier familiar preocupado por el juego de alguien cercano. Tanto las asociaciones territoriales como el Área Mujer trabajan también con el entorno de quien juega, no únicamente con la persona afectada.

Esta guía no entra en consejos detallados para hablar con un ser querido o acompañarlo en el proceso, algo que da para un artículo aparte; aquí basta con saber que llamar no exige que quien tiene el problema haya dado el primer paso. Si es tu caso, la llamada al 900 200 225 sigue siendo el punto de partida.

Una fecha para hablar del tema

Cada 29 de octubre, FEJAR organiza actividades de sensibilización en torno al Día Nacional Sin Juego de Azar, una ocasión más para informarse sobre el problema sin necesidad de estar viviéndolo en ese momento.

Preguntas frecuentes

¿El 900 200 225 es la línea de ayuda ludopatía gratuita y anónima?

Sí. Es el número de FEJAR, descrito en su propia web como un teléfono de ayuda e información totalmente anónimo, gratuito y confidencial. No hace falta dar tu nombre ni identificarte para llamar y pedir orientación.

¿Puedo llamar si quien tiene el problema es un familiar?

Sí. La línea atiende tanto a la persona que juega como a su entorno, y las asociaciones y el Área Mujer de FEJAR trabajan también con el entorno cercano preocupado por el juego de otra persona.

¿La terapia de FEJAR es gratuita?

No toda. El teléfono y la orientación inicial son gratuitos, pero la terapia on-line es un servicio de pago, con inscripción mediante formulario y contacto propio en 656 881 326. La tarifa exacta no figura publicada.

¿Hay alguna asociación que dé ayuda por ludopatía cerca de donde vivo?

Probablemente sí. FEJAR agrupa asociaciones y federaciones autonómicas en distintas provincias, y el buscador de instituciones de la DGOJ añade 191 registros más filtrables por comunidad autónoma.

¿Puedo pedir ayuda por ludopatía en la sanidad pública?

Sí. La DGOJ recomienda acudir a los servicios sanitarios para una evaluación, y la puerta de entrada habitual es el médico de atención primaria, que deriva a salud mental cuando hace falta. Es una vía distinta de FEJAR, dentro del sistema público de salud, y no exige haber llamado antes a ningún teléfono.

¿Tengo que autoprohibirme para pedir ayuda?

No. Pedir ayuda por teléfono, a una asociación o a tu médico no exige haberte autoprohibido antes. La autoprohibición es una herramienta más, útil para cortar el acceso al juego mientras avanzas con el tratamiento.

¿Qué pasa con el dinero de mi cuenta si me autoprohíbo?

El operador debe suspender la cuenta, pero puedes recuperar el dinero disponible y las ganancias de apuestas ya realizadas sin coste, según el artículo 31 del Real Decreto 176/2023. El dinero no se pierde ni queda bloqueado.

Este artículo sobre ayuda por ludopatía no es asesoramiento jurídico ni atención sanitaria: reúne información de contacto verificada, con la fecha en que se comprobó, para que no tengas que buscarla en varios sitios a la vez. Si lo que lees aquí no coincide en algún momento con lo que publica FEJAR o la DGOJ, prevalece siempre lo que diga el organismo correspondiente. Encontrarás más herramientas de juego seguro y ayuda reunidas en un mismo sitio, y el detalle de nuestra política de juego responsable si quieres entender el enfoque completo del sitio. Y si el problema no es el dinero sino el juego, el teléfono sigue siendo el mismo: FEJAR, 900 200 225.

Fuentes